Cuidá tu mate
Un mate bien cuidado dura años. Elegí de qué es el tuyo.
Calabaza o madera
- Tirá la yerba y enjuagalo con agua caliente.
- Secalo bien por dentro con papel de cocina o un repasador limpio, para que absorba la humedad.
- Dejalo secar boca arriba. Dado vuelta no se seca y aparecen hongos.
Son materiales porosos: guardan humedad. Por eso el secado es lo más importante.
La bombilla
- Lavala después de cada uso. Las de acero inoxidable con resorte o filtro desarmable son las más fáciles de limpiar.
- Una vez por mes, sumergila 25 minutos en agua hirviendo con bicarbonato.
- Secala sobre un repasador limpio y sacale con un cepillito los restos de yerba.
El termo
- Por dentro, usá un cepillo de los de limpiar botellas para sacar restos.
- Los termos forrados en materiales porosos son más difíciles de limpiar.
Fuente: INYM, “Cómo higienizar correctamente mate, bombilla y termo” (2020).
Y en tiempos de virus, el INYM lo dice claro: cada uno con su mate.